Las disputas entre la Argentina y Brasil acerca de la importación de productos reflejan la crisis que vive el mercado común.
Decisiones relativas a la aplicación de las licencias de importación que imponen trabas al comercio exterior han sido motivo de fuertes controversias entre Brasil y la Argentina, en estos días, en el contexto del Mercosur. Lo que ocurre ahora entre ambos miembros se había manifestado en la década de 1990, cuando nuestro país estrenó el recién creado Sistema de Solución de Controversias del Mercosur y denunció la aplicación de estas licencias a productos argentinos destinados a Brasil. El veredicto del jurado favoreció a la Argentina y tendría que haber eliminado esta práctica administrativa.
En verdad, el comercio internacional no requiere la tramitación de licencias previas a las importaciones, sin perjuicio de lo cual y por razones de registro u otras, se suele exigir la tramitación de licencias de importación. Estos permisos pueden revestir el carácter de automáticos y no automáticos, y se regulan mediante disposiciones de la Organización Mundial del Comercio (OMC) aplicadas desde 1995 a las 153 naciones que conforman este organismo. Las de carácter automático que requieran disposiciones administrativas deben ser despachadas en no más de 10 días hábiles, en tanto que las no automáticas deben sustanciarse en no más de 30 días.
El diferendo actual entre la Argentina y Brasil comenzó con la aplicación de licencias no automáticas por parte de la Argentina a importaciones de calzados, textiles, juguetes, electrodomésticos y otros, sin respetar los plazos antedichos, que, según las quejas de los importadores, suelen demorar hasta 100 y 120 días, y aún más, con las obvias perturbaciones para el comercio.
La respuesta de nuestro vecino socio en el Mercosur consistió en la aplicación de estas licencias a un grupo de productos, que permanecieron detenidos en frontera, con el agravante de tratarse de productos perecederos y de que no hubo aviso previo que permitiera retener los envíos en origen. Se trata de frutas, alimentos congelados, vinos, pescados, queso, harinas y ajo. En ningún caso se cumplieron de una parte o de la otra las prescripciones sobre medidas transparentes, sencillas y previsibles.
La reacción de la Cancillería determinó la liberación de los pasos fronterizos por parte brasileña, hecho que estaría lejos de resolver una situación que requerirá decisiones de ambas partes. Mientras tanto, otras naciones exportadoras han manifestado la necesidad de cumplir con las disposiciones que permitan el desarrollo normal del comercio. La Unión Europea ha publicado un listado de las medidas proteccionistas adoptadas en el mundo en 2008 y 2009 en el cual se lee una larga lista de las licencias y valores de referencia dictados en nuestro país .
Del lado argentino, los hechos referidos son sólo una muestra de nuestras restricciones comerciales que van aislando a nuestra economía del mundo, aumentando los precios internos y reduciendo las exportaciones.
La nueva violación de las disposiciones por parte de los dos socios mayores del Mercosur ilustra una vez más la declinación de esta integración regional.
Fuente: La Nacion.com - Sección Comercio Exterior
No hay comentarios:
Publicar un comentario